Detector de Segunda mano

Guía rápida para comprar un detector de metales de segunda mano

Comprar un detector usado compensa cuando el descuento frente al nuevo es real y el equipo pasa unas pruebas básicas. Fíjate en tres cosas: que la bobina y el cable estén sanos, que el vástago no tenga holguras y que la batería aguante una salida normal. Si el ID repite, el audio suena limpio y los botones responden, probablemente sea buena compra. Si el precio no baja al menos un 20–25% respecto a un nuevo con garantía similar, mejor esperar.

¿Cuándo compensa comprar un detector de metales usado?

  • Ahorro real superior al 20–25% frente a un modelo nuevo con garantía comparable.
  • Modelo con soporte técnico y repuestos disponibles.
  • Posibilidad de prueba en mano o, como mínimo, un vídeo claro funcionando.

Checklist de revisión antes de pagar

  • Bobina y cable: busca golpes, fisuras y comprueba que los conectores estén firmes.
  • Vástago y varillas: evita holguras y verifica el bloqueo de tramos.
  • Batería o pilas: confirma autonomía real y tipo de carga.
  • Pantalla y botones: revisa legibilidad y respuesta.
  • Audio e ID: señal repetible sobre un objeto conocido desde dos ángulos.
  • Firmware y número de serie: versión instalada, accesorios incluidos y, si existe, factura o comprobante.

Los 4 mejores consejos rápidos de compra

  • Pide vídeo con prueba de moneda/objetivo conocido.
  • Compara precio con el modelo nuevo equivalente.
  • Revisa valoraciones del vendedor si es marketplace.
  • Evita “solo le falla la batería/la bobina”: suele salir caro.

Revisión rápida de un detector de segunda mano

Elemento Qué revisar Prueba en 1 minuto
Bobina y cable Golpes, fisuras, cinta “de parche”, conectores flojos Moneda a 10–15 cm: señal limpia y repetible; mover el cable no debe falsar
Vástago/varillas Holguras, bloqueo de tramos, cierres gastados Extender/plegar: no debe “bailar”; apretar y agitar suave sin ruidos
Batería / pilas Tipo de carga, estado del puerto, duración percibida Encender 10–15 min; que no caiga de golpe; comprobar con cargador
Pantalla y botones Píxeles muertos, rayas, teclas duras o que no responden Recorrer menús; subir/bajar sensibilidad y volumen sin saltos
Audio / ID Distorsión, chasquidos, ID que “baila” sin objeto Moneda conocida: repetir pasada y girar 90°; el ID debe ser parecido
Firmware / serie Versión instalada, actualización disponible, factura/serie Foto de serie/menú; verificar modelo exacto y accesorios incluidos

Estado del equipo y descuento orientativo vs. nuevo

Estado Descuento recomendado Señales que suman Alertas que restan
Como nuevo –15% a –22% Factura, poco uso, accesorios completos
Muy buen estado –22% a –30% Vídeo de prueba, batería correcta Arañazos leves en varillas o pantalla
Buen estado –30% a –40% Funciona todo; repuestos accesibles Cinta en cable, holguras ligeras
Con uso evidente –40% a –55% Precio honesto + prueba clara Bobina tocada, batería floja, conectores “tocados”

Rangos orientativos; ajusta según modelo, antigüedad y demanda.

Preguntas frecuentes (segunda mano)

¿Cuándo merece la pena frente a uno nuevo?

Cuando ahorras más del 20–25% y el equipo pasa las pruebas básicas (señal repetible, batería correcta, botones y pantalla bien).

¿Qué pido al vendedor antes de quedar?

Vídeo corto con prueba de moneda, foto de número de serie/menú, accesorios incluidos y detalle de la batería o cargador.

¿Qué piezas fallan más con el tiempo?

Cables de bobina, conectores, cierres de varilla y baterías. Si están tocados, negocia fuerte el precio o descarta.

¿Y si no puedo probar en persona?

Compra con protección al comprador, pide vídeo y fotos claras, y revisa valoraciones del vendedor. Evita “se apaga a veces” o “no carga bien”.