Infantil

Detector de metales infantil: seguro, ajustable y resistente

Si es para peques, manda la seguridad y la comodidad. Un buen detector infantil es ultraligero, con altura regulable, botones grandes y plásticos resistentes (bordes redondeados). La idea es que se diviertan, entiendan el pitido y no se cansen a los diez minutos.

Qué priorizar

  • Peso muy bajo (≈ 700–1.000 g) y varilla telescópica para 1,05–1,45 m de altura.
  • Controles simples (encender, sensibilidad, volumen).
  • Pilas AA o batería USB con 6–10 h reales.
  • Si va a mojarse: IPX4–IPX6 (salpicaduras) y funda para lluvia.
  • Auricular opcional (volumen bajo) y pala plástica para empezar.

Consejos de uso (modo familia)

  • Sesiones cortas (20–30 min) y descansos: lo importante es que quieran repetir.
  • Siempre con supervisión adulta. Empezad por un parque o jardín.
  • Objetivos grandes y cercanos (monedas, llaves) para reforzar la recompensa.
  • Reglas claras: no cavar donde no se debe, tapar siempre el agujero y bolsa para llevarse la basura.

Comparación de detectores infantiles y junior (2025)

Modelo (referencia) Edad/altura orientativa Peso aprox. Ajustes Alimentación IP / Resistencia Extras útiles
Infantil básico 6–9 años / 1,05–1,35 m ≈0,7–0,9 kg Volumen + 2–3 niveles sensibilidad 2×AA (6–8 h) IPX4 (salpicaduras) Pala plástica, funda bobina
Infantil “plus” 7–11 años / 1,15–1,45 m ≈0,9–1,0 kg Volumen + 4–5 niveles, ID simple USB (8–10 h) IPX5–6 (mejor sellado) Auricular, clip para cinturón
Junior (paso a adulto) 10–13 años / 1,30–1,60 m ≈1,0–1,2 kg Modos predefinidos + ID 0–99 AA o USB (10–12 h) IPX6–7 según modelo Varilla telescópica “adulto”

Ideas de juego y aprendizaje

El mejor “tutorial” es esconder tres monedas en el jardín y dejar que las descubran. Primero las muy cercanas, luego una un poco más profunda. Así aprenden que el pitido cambia, que el “círculo” de la bobina hay que pasarlo despacio y que conviene mirar desde dos ángulos. Cuando encuentren la primera moneda, parad y celebradlo: el refuerzo hace que quieran repetir. Guardad siempre lo que no valga y tapad bien el agujero: detectar también es cuidar el sitio.

Preguntas frecuentes sobre detectores de metales infantiles

¿Desde qué edad puede usar un niño un detector de metales?

La mayoría a partir de 6–8 años con supervisión. Si pesa menos de 1 kg y la varilla es ajustable, también vale para peques más bajitos.

¿Qué peso es recomendable para un detector infantil?

Ideal ≤ 1 kg (hasta 1,2 kg en modelos “junior”). Cuanto más ligero, más tiempo aguantan sin cansarse.

¿Se puede usar en la playa o cerca del agua?

Sí en arena seca. Para salpicaduras busca IPX4–IPX6. No lo sumerjas salvo que el fabricante lo permita.

¿Qué batería es mejor: pilas o USB?

Ambas sirven. USB es cómoda y suele dar 8–10 h; las AA son prácticas si no puedes cargar.

¿Qué detectan realmente estos modelos para niños?

Monedas, llaves y piezas de metal común (hierro, aluminio, cobre). No son para objetos muy profundos o minúsculos.

¿Necesitan pinpointer desde el principio?

No es imprescindible. Ayuda a encontrar más rápido y motiva, pero puedes empezar sin él y añadirlo después.

¿Cómo ajustar la altura y la sensibilidad para un niño?

Altura: bobina casi rozando el suelo con el codo relajado. Sensibilidad al 60–70%; si hay ruido, baja un punto.

¿Qué normas de seguridad y uso recomendar?

Siempre supervisión adulta, sesiones cortas, no cavar donde no se debe, tapar los agujeros y llevar bolsa para retirar la basura.